El Ministerio vuelve a vulnerar nuestro derecho a licencia por enfermedad
Nos oponemos a que los docentes en el uso de licencias médicas tengan que asistir al Hospital Centenario para ser controlados.
¿Por qué tanto dolor para que la historia dé cuenta que dentro de la escuela también había un trabajador?
(Deolidia Martínez)
Si consideramos al trabajo como un constructor de la subjetividad humana, no podemos dejar de referirnos a las licencias por enfermedad sin pensar que las mismas necesariamente tienen consecuencias en el campo de lo subjetivo. Queremos decir, que ningún análisis que pretenda incorporar la dimensión política puede soslayar este aspecto del problema.
Creemos que el Ministerio de Educación tiene la responsabilidad como cara visible del Estado de dar este debate y asumir de una vez el compromiso de cuidar la salud de sus trabajadores.
Desde el sindicato venimos propiciando que ese malestar cobre visibilidad. Malestar que se expresa las más de las veces en formas de padecimiento psíquico y orgánico. Malestar que no siempre acude al derecho de licencia por enfermedad como forma de reapropiación de un tiempo singular para la recuperación de la vitalidad y del deseo. Malestar que con frecuencia se encuentra sancionado socialmente por el “desconocimiento” que de parte del Estado y sus instituciones se reproduce.
Trasladarse enfermos, operados y con tratamientos que implican reposo no es pensar en cuidar la salud docente
Una política del cuidado de la salud docente debe ser preventiva y no una política que obtenga como resultado más enfermedad.
Si hay algo que las licencias por enfermedad van poniendo de manifiesto, es que se hace cada vez más urgente una necesidad de cambio en la organización del trabajo y por lo tanto en sus condiciones. Y si existe algún lugar del cual el docente no puede estar ausente es precisamente de ese cambio, tiene que ser parte activa, propulsora
Gremialmente nos oponemos a que los docentes en el uso de licencias médicas tengan que asistir al Hospital Centenario para ser controlados.
Los médicos a domicilio forman parte de una conquista sindical en lo que hace al cuidado de nuestra salud. No podemos permitir un retroceso en ese sentido
Exigimos que este método sea interrumpido y que ningún compañero y compañera tenga que sufrir algún tipo de pérdida de derecho laboral.