Un aumento necesario que debe seguir profundizándose
Consideramos que si bien dicho aumento es un avance importante, aun no se llega a cubrir el dinero que se necesita para brindarles una dieta equilibrada a nuestros alumnos.
Desde Amsafe Rosario y ATE Rosario venimos reclamando desde principio de año el incremento de las partidas para comedor y copa de leche.
Dicha noticia, que se conociera el lunes 19 de julio, establece un aumento de partidas en la copa de leche de 12 a 15 centavos, pero sólo con aportes del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; y de 2.07 a 2,70 en las partidas a comedores, en la que la Provincia aporta 2 pesos y la Nación el resto de dicho importe.
En este contexto, afirmamos que nuestra preocupación sigue siendo la buena alimentación para los niños en edad escolar, la radicación de los estados de pobreza en los que se encuentra la mayoría de los alumnos en edad escolar y la situación económica que los trabajadores en general sufrimos en lo cotidiano, debido a la permanente ferocidad en los aumentos de precios.
Hoy el comedor escolar se plantea como una necesidad muy sentida para un sector de la sociedad, especialmente en las zonas periféricas de la ciudad, donde podemos decir que prácticamente la totalidad de la matrícula escolar, asiste al comedor.
Esa población fue variando con el transcurso de los años: a los hijos de los desocupados y de los excluidos estructurales que van al comedor les suman los hijos de los trabajadores precarizados e inclusive de los trabajadores del Estado.
Seguimos bregando por un debate profundo sobre políticas públicas que tiendan a superar al asistencialismo tradicional, y es por eso que coincidimos en que los niños deben comer en sus casas con sus padres.
Si los productos básicos de la canasta de alimentos siguen aumentando (carnes rojas, pollo, verduras, aceites, azúcar, leche, etc.) esta función que a diario sustentan las instituciones educativas, los comedores en particular, seguirá funcionando a modo de “parche”, dejando en deuda la principal tarea que se viene posponiendo a través de los años y que consiste en un trabajo serio e integral, donde tengan representación todos los sectores (docente, asistentes escolares, cooperadores, gobierno, instituto del alimento, bromatología, SENASA) que rodean con sus acciones la comunidad educativa en general.
Sostenemos lo mismo que venimos diciendo desde el mes de mayo: las partidas deben considerar las necesidades reales y las situaciones particulares que en los comedores escolares persiste y en cada chico se expresa con total autenticidad.
Los trabajadores de los establecimientos educativos expresamos una vez más que la alimentación es un elemento esencial para una educación digna y es en ese sentido que ratificamos nuestro legítimo reclamo de un presupuesto acorde a la realidad social de todos los días.
Si se tiene en cuenta que asegurar el consumo de una alimentación adecuada en los niños de edad escolar representa el 50 % del valor calórico y que la propuesta de aumento de partidas en relación a los estudios que brindó el Ministerio de Educación para el Departamento Rosario es que las partidas a comedores no debieran ser menores a los $3,50 y que las partidas de copa de leche tendrían que rondar la cifra cercana a un peso; ratificamos el reclamo por una alimentación digna, que significa un derecho humano elemental.