El 7 de agosto, miles de compañeros y compañeras de todo el país se movilizaron frente al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación en la Ciudad de Buenos Aires y frente a las agencias territoriales de la repartición laboral en las capitales de provincia para reclamar una justa distribución de la riqueza y la efectiva vigencia de libertad y democracia sindical.
Bajo la consigna que "la Crisis no la paguemos los trabajadores", la Central Rosarina reivindicó el conjunto de los reclamos pendientes, se solidarizó con los compañeros de la agrupación giros agredidos por la policía y se llamo a exigir la urgente restitución del presidente de Honduras y de la democracia en nuestro país hermano sin más dilaciones.